sábado, 14 de julio de 2012

Me la doy de publicista

Hace unos días, estaba recordando los comerciales más bizarros que han pasado por la Televisión Peruana. Después de verme desde "pásame la Manty" hasta "Todo va a estar bien. Pase lo que pase, se que todo va a estar bien" en youtube; llegué a una muy grande conclusión: Publicidad que sea MUY mala o MUY buena es buena ya que cumple su cometido. 
Es decir, cuando vemos un comercial tan pero tan malo, se nos graba o por lo menos se queda pegado en nuestra memoria a corto plazo. Ya sea por la temática estúpida o por la ridiculez que emana, se nos queda.
La pregunta del millón de dólares es: ¿Es realmente malo ese comercial que se nos quedó grabado por lo tonto que era? Yo pienso que no. Por eso, el comercial de "bismutol", de "limonada markos" o de "Pilsen Trujillo" son muy buenas publicidades porque las cancioncitas se quedarán en mi cerebro por muchos años y por lo tanto pensaré en esas marcas cuando necesite de sus beneficios. 

Creo que la única y verdadera mala publicidad es la intermedia, el punto medio cuando luego de verla, no te produce nada y por lo tanto no se te queda grabado. La vida y las relaciones interpersonales, a veces, deberían parecerse un poco más a las publicidades. 

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